Scioli, con Joaquín Morales Solá. Moyano, con Nelson Castro.
Macri, con… Bueno, Macri con ellos y con Bonelli y con Edgardo Alfano y con Van
der Koy y con Blanck y con varios más. Uno a uno, los candidateros
autocandidateados pasaron por los estudios de TN y dejaron sus pañuelitos
perfumados a las espadas discursivas del multimedios. Los tres, a su manera,
tienen bien clara una cosa: sin Clarín, no llegan al 2015 y por eso iniciaron
una abierta campaña de seducción para que el “gigante amapolas” de Magnetto los
adopte como el novio electoral para derrotar al kirchnerismo.

Si hay algo que emparenta a Scioli
con Macri es su visión de la construcción política. Ambos estructuran el poder
bajo los parámetros estratégicos de los ’90; es decir, reconocen la existencia
de un poder fáctico superior al poder político y se acercan sin miramientos a
él. Subsumen la política al capital. Para Macri, la política no transforma más
que calles, micros o plazas. La política no está para transformar sino para
“confirmar”. En el discurso de Macri siempre hay un “volver a la normalidad”.
¿Cuál normalidad? La del establishment dominante e incuestionable; la del campo
siendo la rueda maestra del país; la de la Sociedad Rural y las megaempresas
transnacionales; la del capital financiero controlando la economía tuya, mía y
de él. Macri es el niño mimado de la política títere. En estos días insistió
con que el Fútbol para todos es una aberración y que hay que devolverlo al
sector privado. ¿Se lo está diciendo a tipos como yo o como mi vecino que
podemos ver a Boca o a River sin pagar? No, se lo está diciendo a Clarín, de
frente, y con ello lo está invitando: “subite al micro amarillo del PRO y
volverás a ser el monopolio incontrastable, omnipotente y controlador de
siempre. Volvé, Clarín, a la normalidad”. Una oferta casi imposible de rehusar…

¿Con quién
se quedará el novio multimediático? ¿Estará obligado a elegir o jugará su carta
maestra: convidarlos a los tres a unirse en un ménage a trois para derrotar juntos al odiado régimen que ya lleva
10 años? ¿Entonarán Scioli, Macri y Moyano una nueva marcha triunfal: la de los
“muchachos clarinistas”? Recuerden, pesimistas: la política es el arte de lo
posible.
Gabriel
Prósperi. Periodista.
19
de febrero de 2013.